Punto de Explosión

Critica realizada por Carlos E. Palacios
Reconocido critico de arte del
Museo Jacobo Borges en 1997

 

               Lo que mas atrae de las obras de Jesus Alberto Erminy es su sencillez. Una de las caracteristicas de la buena artesania son sus agradables e inmediatas referencias a los elementos de la naturaleza, a animales y flores, a héroes y fiestas tradicionales. Para Erminy la creación se fundamenta en un "punto de exploción y transformación de la materia", lo que eran piedras, ahora es un pelicano, lo que antes era un volante de autobus ahora es gracias al poder transformador del artista, un grácil pavoreal.

               Podemos circunscribir a Jesus Alberto Erminy dentro de ese grupo de creadores que trabajan a partir de ciertos códigos esteticos del reciclaje. Los desechos como generadores de belleza. Sin duda esto es así, ya posesionado lo deleznable de categoria artistica como los objetos de Mario Abreu. En estas obras, aquellos que no apreciamos, aquí adquiere justo sitio. Cada pieza engrana con sus acompañantes, adjudicándose su propia connotacion al margen de su estado inicial: ojos de medula, cuerpos de piedra y así sucesivamente  hasta conformaruna fauna alegre y vital.

               De la sencillez de la que haciamos mención a las nuevas connotaciones del objeto, hay un tránsito del creador. Erminy va inventariando cada minusculo elemento, lo recoge y lo guarda hasta que consigue su lugar sin que impere la premura. Pueden pasar años hasta que el artista termine una pieza. Va ensamblando con calma y el animal va surgiendo con su propia postura y acción que lo caracteriza: una girafa tan siempre estilizada, la avestruz sacudiendo su p`lumaje, un tucán hace alarde de su llamativo pico,

               En otra de sus esculturas, Erminy va más alla de la representación de la naturaleza para interpretarla a partir de sincera abstracción . En obras comomm "El Agua", el artista sintetiza gracias al color diversas situaciones y comportamientos del liquido. Un rio subterraneo, la lluvia y su arcoiris, el agua del molino y un mar tormentoso dibujados en la madera con una sencilla franja de color. Aunque en esta serie la lectura sea un poco más compleja, prevalece la sencillez de la materia y la posibilidad de que cada parte del ensamblaje hable por si sola de su belleza y de su importancia. Detenerse en los detalles de las formas límpidas del hueso, en la textura informalista de un resorte y en el vivido color del plastico nos indica que la belleza esta a la vuelta de la mirada. Una mirada hacia el suelo, donde estan las cosas que ya no queremos. Para Erminy, esas cosas le permiten inventar sus animales: su propio zoológico sílente.

 

 

                                                                                                                                                         Carlos E. Palacios